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martes 15 de enero de 2008

Pizarro "El Conquistador" y Gallardón "El Impaciente"



Francisco Pizarro conquistó Perú. Claudio Pizarro es un jugador del Chelsea. Y Manuel Pizarro será el próximo Ministro de Economía de España.

Decíamos en este blog hace muy poco (al final del post sobre la alarma dada por Financial Times) que él, como otros brillantes empresarios, podría dar el paso de unirse a Mariano Rajoy en la aventura de volver a colocar a España en el lugar que le corresponde económicamente hablando.

¿No está España en el lugar que le corresponde? Bueno, la octava economía del mundo, superando a Italia en PIB per capita, una renta según Eurostat de € 22.152 ($ 32.772)... nadie diría que estamos mal. No somos del G8 aunque deberíamos, pero ya estaremos, caerá como fruta madura.

Cuando todo va bien, hay que ser bastante cenutrio para estropear cualquier cosa, incluida la economía de un país. Es cuando empiezan a ir mal cuando se ve la verdadera capacidad de cada uno.

Por ejemplo, la capacidad de Solbes se vio cuando era Ministro de Economía con Felipe González. No hay que olvidar que devaluó la peseta (es decir, nos hizo más pobres a todos) dos veces (y veníamos de otras dos en 1992). Con frecuencia se argumenta que las devaluaciones permiten incrementar la competitividad de una economía. Cierto, las exportaciones son más fáciles con un tipo de cambio menor. Pero ¿alguien recuerda una devaluación del marco alemán? Yo tampoco. Recuerdo una del franco francés, que naturalmente, fue hecha en época de Mitterand.

Volviendo a Manuel Pizarro, quedó clara su competencia cuando duplicó el valor de Endesa durante las OPAs de Gas Natural y EoN. Defendió los intereses de los accionistas de su compañía frente a unos compradores que pretendían llevarse la empresa casi gratis, pagando una mínima cantidad de dinero, y la mayor parte en acciones. A partir de ahí, y ahora que da el salto a la política, se le acusa de haber sido un hombre del PP ya en aquellos tiempos, y sobre todo, de haber actuado como tal en la OPA.

Pero ¿quién hizo política realmente?

¿No fue el Gobierno de ZP quien intervino en la CNMV a través del vicepresidente Carlos Arenillas (marido de la Ministra de Educación Mercedes Cabrera? Un organismo que debe ser totalmente independiente en su actuación, y una acción de Gobierno que provocó la dimisión de su responsable, que se opuso al propio Gobierno que lo había nombrado.

Una intervención en la economía que ya tuvo antecedentes en la salida de Alfonso Cortina de Repsol, y sobre todo en el intento de toma de control del BBVA por parte de empresarios "amigos" del Gobierno como era Luis Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso.

Una vez más, el Financial Times nos puso de ejemplo de lo que no debe ser la actuación de un Gobierno. Instituciones in-de-pen-dien-tes es lo que se reclamaba y se sigue reclamando, y no poner amigos en empresas privadas y cotizadas. ¿Que el PP puso gente afín en las empresas cuando llegó al Gobierno en 1996? Pues sí. Una salvedad: entonces eran empresas públicas tanto Endesa como Telefónica, Tabacalera (Altadis), Repsol y Argentaria (BBVA). Hoy son empresas privadas como cualquier otra, y a sus máximos ejecutivos los eligen sus accionistas, no el gobierno de turno. Un mérito más del Gobierno español entre 1996 y 2004.

Pizarro sabe cómo gestionar una crisis. Porque la ha vivido en primera persona, y ha salido vencedor. Porque el problema no es que la crisis se aproxime, sino cómo estamos de preparados para afrontarla. Y su fichaje ha puesto muy nervioso al PSOE, lo que ya de entrada confirma que es un Zidane o un Messi en el equipo del PP.

El nombramiento de Pizarro como "número dos" por Madrid en las listas, por otra parte ha causado la no inclusión en las mismas del Alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón. Personalmente me considero bastante "gallardonista" y creo que es uno de los activos más valiosos del PP (junto a Esperanza Aguirre). Creo, y lo sigo creyendo a pesar de los últimos acontecimientos, que Gallardón será Presidente de España en 2012 o en 2016.
Se habla mucho de la mala relación con Esperanza Aguirre, cuando yo a los políticos les pido que trabajen bien, en este caso por Madrid que es donde vivo. Y si luego no se van de cañas a la Plaza Santa Ana o no se invitan al cumpleaños de sus hijos, pues para mi no es un problema porque no es un problema para Madrid. Y ambos trabajan bien por la ciudad y por la CAM. Muy bien, diría yo.

Sin embargo, mi admiración por él no quita que haya que criticar su actuación en los últimos meses. Su "barrido" en Madrid tal vez le hizo pensar que tenía más apoyos de los que realmente tenía dentro del partido. Se autopropuso para ser el "número dos" y lo que es peor, lo dijo en público y varias veces. No es la mejor manera de unir al partido.

Sin embargo, discrepo con quienes piensan que esa insistencia por ir en las listas sea una maniobra para suceder a un Rajoy supuestamente perdedor. En primer lugar porque confío en que el PP gane las elecciones (aunque será con un margen muy estrecho). Y en segundo lugar porque no habría mejor puesto para esa hipotética sucesión que la alcaldía de Madrid. En caso de derrota, él podría aducir que él sigue siendo un ganador por goleada y podría presentarse como la alternativa, incluso puede que fueran a buscarlo. Un caso que guardaría un cierto paralelismo al de Aznar, que fue nombrado presidente del PP que perdió en 1989 tras ganar varias veces en Castilla y León.

La alcaldía de las grandes ciudades ha sido tradicionalmente un puesto que puede llevar a la jefatura del Gobierno. No hay que recordar a Jacques Chirac como alcalde de París, Pedro Santana Lopes (ex-alcalde de Lisboa y ex-Primer Ministro de Portugal), Raymond Barre (ex-Primer Ministro francés y ex-Alcalde de Lyon), o Ehud Olmert que fue alcalde de Jerusalén y Primer Ministro de Israel. Actualmente Walter Veltroni como Alcalde de Roma es el hombre fuerte de la izquierda moderada italiana que aspira a suceder a Romano Prodi. Y Mauricio Macri desde la alcaldía de Buenos Aires se prepara con tiempo para ser el hombre fuerte de Argentina en un vuelo político desde la presidencia del club Boca Juniors (en una maniobra que envidia Joan Laporta sin duda).

Alberto Ruiz-Gallardón no ha sabido esperar su momento. Un momento que sin duda la selección natural darwiniana que manda en la política, le tenía ( y creo que aún le tiene) reservado. No ha ido de farol porque tenía buenas cartas... ha perdido esta mano pero la partida no ha terminado. Cuando tienes cuatro ases y apuestas fuerte, siempre te puede salir alguien con escalera de color.

1 comentarios:

J. F. Sebastian dijo...

La avaricia rompe el saco, en este caso político. De momento ni olímpico ni diputado...