Sin riesgo
Ayer después del gimnasio me puse a trotar en el césped y conseguí nada menos que doscientos metros, despacico, sintiendo dolor pero regocijándome en el logro, el talón es el mayor inconveniente, además me he dado cuenta que si la suela de la zapatilla es gruesa el dolor es mas intenso, al menos andando.
Hoy decido recurrir a mis antiguas zapas de competición que las tengo guardaicas en mi sitio de zapatillas a medio uso o sea sin los kilómetros suficientes como para deshacerte de ellas, sitio restringido para que mi manager no vea el deposito que tengo, estas son unas NB 834 que cuando salieron eran la caña, como dicen los jovenzuelos, solo tienen unas cuantas medias maratones, dos maratones y algunos entrenamientos de adaptación, lo que quiere decir que están bien, además son muy ligeritas, de muy buena amortiguación y suela baja, propias de competición.
Pues nada, a pesar de todas estas precauciones y deferencias, después del trabajo de gimnasio me aventuro a salir al césped y seguir con el progreso de carrera, nada mas intentarlo he percibido que iba a ser diferente, el talón no estaba por la labor y entonces no he querido arriesgar, aunque tampoco lo he tomado como fracaso, habrá que estudiar el motivo, andando me van de maravilla, pero corriendo no he obtenido las prestaciones que buscaba, he decidido esperar a Pedro para decirnos unas cuantas gilipolleces y reírnos un rato, todo ira llegando. Vale.










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