Este Blog se muda a su dominio propio: http://notelocrees.net/Mi amiga Di me ha dado permiso para utilizar el nombre de uno de sus post: Subespecies Humanas. Y le pedí permiso porque necesitaba desahogarme y hablar sobre una de esas subespecies que nos rodean: los mentirosos.
Porque o escribo esto aquí o hago una llamada que hundo en la miseria a alguien. Y como no soy mala persona, prefiero desahogarme aquí.
Hay muchas clases de mentirosos. Y hoy quiero hablar de los mentirosos malos, de esos que tienen su vida vacía y se dedican a inventar. De esos que llenan su vida creando un mundo imaginario e irreal que no se creen ni ellos, y que mienten para hacer daño.
Porque cuando una persona se encuentra sola en la vida, puedes sentir lástima y pensar que el mundo no se ha portado bien con él. Entonces le das una oportunidad. Disfrutas de su compañía y escuchas sus mentiras. Porque sabes que son mentiras. Pero son mentiras que no hacen daño a nadie, excepto al mentiroso en cuestión. Sus mentiras son inofensivas: he pasado un casting, voy a participar en un reality show, soy el protagonista de una campaña internacional de moda, y mi novio es el maquillador, voy a salir de una tarta para felicitar a "X", salgo de fiesta con Alejo Sauras y Marta Valverde, ¡¡que me adoran!!... Tu escuchas, ríes, te haces el sorprendido... pero cuando te encuentras solo piensas: No me creo nada. Y luego te preguntas: ¿Por qué una persona necesita inventarse un mundo a su alrededor tan alejado de la realidad?. Y mi conclusión es que llena su fracaso, su soledad y su vacío con este mundo irreal. Por supuesto yo sigo el juego, si eso le hace sentirse mejor. Obviamente, el reality show nunca existió, ni la campaña internacional de moda...
Entonces descubres que el mentiroso se encuentra solo. Todos sus amigos le dan de lado. ¿Qué pasará que todo el mundo acaba a dientes con él?. Evidentemente piensas que el problema no debe ser del mundo, sino del mentiroso. Y descubres la razón: utiliza las mentiras contra los que en algún momento han sido sus amigos. Quizás por despecho, quizás por envidia, quizás porque es la manera de llenar su existencia en un día determinado...
Lo que no sabe el mentiroso es que las mentiras duelen. Y el dolor hace olvidar la lástima. La lástima se convierte en rabia y la rabia me hace escribir esto. Porque no me merece la pena llamarte. No me merece la pena pedirte explicaciones. Ni siquiera me merece la pena intentar explicar a la persona a la que has envenenado que nada de lo que tu lengua del diablo ha soltado es verdad, si prefiere creerte a ti... no me merece la pena hacerle creer lo contrario. Pero es mentira. Tú y yo sabemos que es mentira. Tú y yo sabemos que nunca dije que tu fueras un mantenido. Tú y yo sabemos que nunca dije, ni siquiera pensé, que estuvieras siendo explotado laboralmente por la persona que compartía tu amor. Tú y yo sabemos lo que eres y lo que soy.
Y podría llamarte, y utilizar mi rabia para hundirte en la miseria. Podría llamarte e invitarte urgentemente a un psicólogo. Porque estás enfermo. Estás loco. Y tu locura te hace mentir. Te hace gritar. Te hace creer cosas que no eres, que nunca fuiste y nunca serás. Tu locura hace que olvides a los que, en más de una ocasión, te pusimos el hombro para llorar.
Podría llamarte, pero no lo haré. En el fondo estás enfermo, y desde luego no soy yo, ni estas palabras, las que te pueden ayudar. Tengo el nombre de tu problema: Mitomanía. Se define mitomanía como el trastorno de conducta consistente en mentir patológica y continuamente falseando la realidad y haciéndola más soportable. Se da en personas con baja autoestima.
Esta es mi última ayuda, darte el nombre a tu problema. Suerte en tu cura.
Jose Antoral. 2008



6 comentarios:
ahora vas y lo cascas...
Nuria
Guau... Sin palabras, Jose. Se podrá decir más alto, pero no más claro. Es triste que alguien tenga que recurrir a esas mentiras de mundo imaginario para sentirse parte de este mundo pero es de cobardes. El Mundo sólo te come si te dejas comer y si no tienes la fuerza de voluntad para anteponerte puedes acabar con esta persona en cuestión, solo, sin nadie que te quiera y carcomido por la envidia.
Es triste descubrir eso en un amig@.
Un saludo!!
Me ha gustado tu post, lo has descrito todo a la perfección. Me ha dolido que hayas tenido que pasar por eso y me duele que existan este tipo de personas, que empiezan mintiendo para llenar su vida y terminan intentando joder la de los demás. Tiene que ser muy, muy triste ser así, no crees?
Un beso.
José, yo no debo, por respeto a tu intimidad, opinar respecto de la persona incriminada, es decir:
Como no se de quien hablas, y aunque supiera seguramente no la conozco, no opino.
Desde la generalidad, los mentiroso son verdaderamente jodidos, es que básicamente en mucho o en poco nos engañan, eso los convierte en "no fiables", y con esa clase de gente no se puede contar para nada, y la gente en la que no se pude confiar "no sirve".
El mitómano es un ser despreciable, sin ningún tipo de valor moral ni personal, hoy te miente a ti, mañana a mi, y así sucesivamente a todos.
Su cercanía perjudica nuestra propia esencia, vulnera los secretos códigos de la amistad, rompe con los sagrados cánones de la reserva y la confianza, y pone en juego nuestra integridad como entes con derecho a saber siempre la verdad de las cosas y no la mentira de turno que a esa persona se le ocurra decir.
José, tu post lo podría escribir cualquier persona sensata, es esta nota la lectura de todo aquel al que le gustan las cosas de frente, a la cara, y con la verdad en la mano.
Muy buen post.
Atte.
CarlosHugoBecerra.
No conocía lo de ese problema, lo tendré en cuenta, conozco a algún que otro con ese problema, aunque suelo evitar acercarme más de la cuenta a ellos.
Te has quedado a gusto? jajaja seguro que si! En fin este tipo de personas no merecen que uno se sofoque, además aunque ahora lo crea a él, en nada descubrirá cómo es el susodicho y se dará cuenta de su mentira. Como dice mi abuela que las mentiras tienen las patas muy cortas!
Saludos!
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