
Si lo observamos desde afuera nos damos cuenta de que es un modelo que nos ofrece confort y una seguridad que a pesar de no leer el manual de usuarios nos hace sentir la sensación de cuidado que posee el habitáculo y la hermosa carrocería que nos demuestra una vez más que los americanos gozan con los coches de grandes dimensiones. Las llantas son en especial una de las más grandes con las que se puede apreciar un coche de serie recién fabricado, es por esto que muchos quedaran primero encantados con el gran tamaño de las ruedas y luego seducidos con el sonido de un motor que no solo es mítico, sino que además da miedo cuando se hace presente tras una aceleración, nos referimos al Hemi 5.7 litros.

El diseño del coche es cuidado, posee unos focos traseros muy bien elaborados y que se condicen con el diseño presentado en la parte delantera, asimismo se puede observar como el tradicionalismo en el corte de ventanas se apodera poco a poco de un concepto que tiende a buenas y primeras a engañar a los usuarios tras pensar que es un coche para altos ejecutivos que van de un destino a otro con mucha comodidad y un chofer, pero lo cierto es que tras un paragolpes casi imperceptible con la brutal parrilla corporativa y líneas que cuadriculan al modelo, se esconde el potencial más grande que se podría imaginar, un coche que no acelera, sino que vuela en cada exigencia que el conductor hace de su motor.No debemos menospreciar el hecho de que es un modelo que posee 5 metros de longitud, y más de tres metros de batalla, por lo que no estamos en presencia de un pequeño gran coche, sino de un gran vehículo que romperá los esquemas desde la ignición de su motor.
En su interior el cuero y la alcántara hacen que los pasajeros y conductor disfruten de toda la comodidad necesaria para un viaje urbano corto o largo, puesto que está hecho para ser utilizado con suavidad aunque a grandes velocidades. Como ya se había hecho referencia anteriormente, el coche monta unos rines de 20”, algo que a todas luces causa sensación en la audiencia y deja a todos atentos a los que sean capaces de hacer con un motor que ya conocemos y tememos muchas veces, además posee una suspensión Bilstein de gas. En el coche se incorporan unos muelles más cortos para así rebajar ligeramente el centro de gravedad.

Como se trata de un coche de gran envergadura y que posee un motor sumamente poderoso, los frenos han sido modificados y ahora son unos Brembo de aluminio con cuatro pistones, aumentando los diámetros en 15 y 30 milímetros; adelante hay 360 mm y detrás 350 mm. Dando algunos datos más específicos del coche podríamos nombrar por ejemplo que el motor es uno del tipo delantero longitudinal de ocho cilindros en V; su arquitectura es de bloque de fundición con culatas de aluminio, cigüeñal y bielas de acero forjado. En lo relativo a la alimentación y encendido del Chrysler 300C SRT8 podemos decir que posee un sistema de inyección secuencial, acelerador electrónico y encendido estático doble, con sensor de detonación.

La transmisión del coche es un cambio automático Chrysler auto adaptativo de cinco velocidades y control de tracción ASR. La suspensión delantera es de doble triángulo superpuesto, la trasera es de cinco brazos de aluminio. La dirección es una de cremallera de asistencia hidráulica variable con la velocidad. Los frenos como era de esperarse para la máquina que enfrentamos (ya mencionados antes) son de cuatro discos ventilados con pinzas Brembo de aluminio de cuatro pistones. Los neumáticos como era de esperarse son de la altura de las hermosas y bien elaboradas llantas del coche, por eso es que se montan los neumáticos GoodYear Eagle F-1 Supercar ZR-20Y: 245/45 adelante y 255/45 detrás.
Como se puede apreciar, el Chrysler 300C SRT8 es un coche de rendimiento supremo, que no solamente se ha elaborado con la mejor de las tecnologías, sino que además tiene un refinado gusto por la estética y en muchos casos se puede encasillar como un coche algo conservador, que no tiene apariencia de deportivo, pero que mueve sus ocho cilindros sin misericordia a la primera orden del conductor, así es que por lo mismo se deberá de tener un cuidado especial cuando se exija al coche.
Otro detalles importante es por ejemplo el hecho de saber que la aceleración del modelo esta por los 6 segundos aproximadamente de los 0-100 kilómetros por hora, por lo que en cualquiera de las carrocerías que se adquiera el modelo se disfrutara de la misma potencia debido a que los cambios aerodinámicos son más bien una cuestión de gustos que algo decidor a la hora de tomar el reloj.
Para terminar con el artículo diremos que la elección entre el Chrysler 300C SRT8 Sedan o Touring es solo una cuestión de gustos, ya que presentan espacios interiores similares y en general se aspectan como un vehículo en el que más que funcionalidades diferentes privilegian personalidades distintas, por ello es que decididamente quienes tengan gustos ejecutivos decidirán por el sedan y quienes tengan una familia y gusten del poder y seguridad, se irán por la versión Touring.

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