el otro día revisando mis archivos sonoros, me estoy haciendo un especial para tener cargado mi mp3 durante este verano, me reencontré con este tipo que lanzó allá por 2005 el álbum “Dance acoustic chill”.
Para mi gusto eso de “chill” sobra y es que en los últimos años hemos asistido a una banalización y hasta, porque no decirlo, prostitución de este adjetivo. Yo que soy un enamorado de estos sonidos relajantes y de este estilo musical he visto como se han lanzado al mercado recopilatorios en los que el nombre siempre se acompañaba por la palabra “chill” y lo cierto es que estas producciones dejaban mucho que desear y por supuesto ni se acercaban a lo que a día de hoy significa el “espíritu chill”. Menudo momento i-reflexión me ha salido, bueno a lo que íbamos…
Originario de la ciudad israelita de Tel-Aviv, Sagi Reitan se ha formado como artista en Europa, visitando las principales capitales y ha sido aquí donde ha ido adquiriendo la experiencia, los conocimientos y la formación necesaria para hacerse un hueco en el panorama musical. Todo este aprendizaje es obvio que ha influido en su forma de hacer música pero no es menos cierto que también hallamos en sus discos sus profundas creencias religiosas y esa cultura que tiene tan arraigada.
En este “tour europeo” realizó estudios de guitarra, pero le ocurrió algo que le cambió la percepción que tenia de la música, descubrió la noche y dentro de ella la “música dance”, algo que
le marcó para siempre. A mitad de los 90 se estableció en Brescia (Italia) para continuar otra de sus vocaciones, la medicina, para seguir cursando estos estudios en la universidad de esta ciudad italiana. Siguiendo con esas inquietudes musicales, se apuntó a un coro de góspel en Milán, en el que rápidamente destacó y decidió iniciar una carrera en solitario por diversos locales de la Lombardía italiana. Por suerte para él, en uno de estos sitios estaba como oyente Cristian Piccinelli, afamado productor musical de proyección mundial y con numerosos éxitos a sus espaldas.
Rápidamente Piccinelli vio que Sagi Rei era un artista con posibilidades y futuro, por lo que entablaron una amistad que llevó a Sagi a conocer a multitud de productores musicales, sobretodo de la escena dance. Esto le permitió llevar a cabo su proyecto, el de unir el pop y el dance y esto envolverlo en una escena intima, la cual casaba con la personalidad de Sagi.
Esta idea tomó cuerpo y en 2005 se presentó bajo el nombre de “Dance acoustic chill”, en el resto de Europa se tituló “Emotional Song #1”, un disco donde se hacia una revisión de los éxitos dance que nos acompañaron en los años 90 pero de una forma acústica y donde uno puede degustar la espléndida voz de este cantante. Si quieres disfrutar de un buen rato de música y de clásicos de la pista de baile pero bajo otro prisma, este es un disco que te recomiendo.
En 2007 sacó “Emotional Song #2” otra revisión de grandes temas y que abarca una mayor diferencia de estilos ya que llega hasta el blues o el jazz, versionando a Joe Smooth, Everything but the girl, Moloko, Modjo, etc.
actuación en directo en Buenafuente















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada