Corta y Pega estudiante

La educación y los niños siguen siendo el tema, el modelo de aprendizaje localmente es cuestionado, pero también lo son en el resto de naciones. Nadie parece dar al clavo frente a la rebelión de la pubertad y de los pequeños infantes que revolucionan las aulas…

Los niños imitan todo comportamiento de modelos elegidos a sus criterios. Además, modelos afectivos que circundan su personalidad e influyen toda su vida.
Hipersatisfechos unos, carentes otros, conviven en las aulas en medio del shock social que aún nadie parece ser capaz de explicar.

A vuelo de pájaro sobre las ciudades y pueblos, son evidentes los ejemplos que estamos dando, pensando aún que el imbatible en la playstation es estúpido

1) Las cáscaras de pipas que una madre arroja al suelo, el niño lo observa como normal, como verá normal el hablar mal y decir malas palabras. Mucho más de joven donde en la pava edad es además es guay.

2) La mentira, la hipocresía, la falta en el hogar trasladado al bar, el mundo del balón, también es observado por el niño. Su mundo se reduce a la actividad desplegada por su entorno, y la imita. Si para papa Messi es un grande, para el niño es el más grande.
También es el modelo del primo que llega del botellón, y las locuras de Bart Simpson.

Si “El Quijote” es nadie, también será nadie si el docente no se lo enseña. También los niños son capaces de ver que mientras su entorno enumera mil cosas que no deben hacer, comprende y ve la hipocresía del comportamiento de los grandes. Mucho más los jóvenes, te captan la mentira a la mitad.

3) Y como natura da ley del menor esfuerzo, naturalmente la trasladan a la escuela, resolviendo muchas veces con el sofisma del corta y pega de Internet (con premio por quienes justifican esta práctica!!!) sus trabajos. Más los jóvenes…

Cuando un docente envía un trabajo práctico, una actividad determinada, lo hace para evaluar el entendimiento, la comprensión, la aprensión de un tema, la evolución, las fallas, las correcciones necesarias. No es interés del docente torturar al niño.

Si los padres comprendieran que los llamados de atención son apelaciones para “mejorar” actitudes, competencias y capacidades de los niños, quizá reduciríamos cierto porcentaje de violencia. Pero si la reacción es pegarle al profesor, por más iniciativas, buenas intenciones y ganas del docente, el fallo social viene de casa…

La errónea creencia de “escaso nivel de convivencia social” no es mérito exclusivo de los hogares pobres aunque más notorio por representar el mayor porcentaje social en todo el mundo.
Peor en los hogares medios y de altos ingresos, dado que teniendo los recursos se comporten peor que aquel que no tuvo ni siquiera posibilidad de ir al colegio de pequeño. Mi niño no es así es la respuesta al llamado, no hay peor ciego…

Volviendo. La justificación del corta y pega generalizado está dado desde alumnos universitarios a la influencia de los medios que reproducen la práctica (y el festejo de la estupidez en las casas), actuando como un boomerang frente a los tecnorrebeldes.
También la blogósfera goza de mediocridad, existen blogs que justifican el corta y pega utilizándolo cada día (y a veces ni siquiera bien), quizá por parecer progresista, aunque es una clara señal de la mediocridad del estancamiento social. Copiando y pegando no se añade valor, ergo, la actividad intelectual improductiva.

La búsqueda de muchos docentes, no solo es de cumplir con los programas legales, reside en otorgar herramientas a los alumnos. Una de ellas es precisamente despertar la impronta personal de los alumnos en sus trabajos, crear criterio, razonamiento, reflexión.
Interesa decía Aristóteles sobre “X” . Para un docente de la sociedad de la información interesa además “que le parece al alumno” respecto de X y como ven ellos las opiniones de Aristóteles.

Frente al reclamo de orden militar en las aulas, nostálgicos del Estado Padrastro, o frente al progresismo conservador de la educación sin reglas ni orden, la sociedad de la información reclama que los docentes brinden, abran y promuevan la integración de herramientas pedagógicas que satisfagan un alumnado que observa, reflexiona y copia modelos, una actividad absolutamente normal en todo niño.

Quizá el verdadero modelo hoy es el verdadero saber. Los tecnorrebeldes admiran y escuchan a quienes son capaces de controlar los campos y dan respuestas a sus inquietudes. Y recordando el inicio, muy pocos son capaces de discernir el Shock social en el que estamos inmersos, la retórica y la dialéctica no explican en absoluto el contexto, más bien giran y giran sin decir y aportar nada.

Y cuidado, los excluidos también quieren Modelos, más a medida que crecen, necesitan que ese modelo sea capaz de explicar y superar esa escasez que lo entorna. El afecto de la palabra certera y la explicación se expresa en admiración y copia del saber.
Pero si los comportamientos antisociales no son penados, no comprenderá la diferencia entre el sabio y el listo, y el Estado tiene responsabilidad, no la escuela de hoy como tal…

Los niños son esa hoja en blanco donde está por escribirse el mejor argumento, no podemos alentar la metodología y crear docentes que corten y peguen desfasadas pedagogías en esas páginas llenas de expectativas. Es un fracaso antes de la partida.

Desean tener delante un “Modelo” donde reflejarse, y no más del mismo entorno perpetuo, la tele, la moda, los ídolos fugaces, esa familia. Algo diferente…

Cuando hablamos de educar al niño, no tiremos al suelo esas cáscaras de pipas, no repitamos el corta y pega justificador de nuestra incompetente o incapaz respuesta, no hablemos de ética y moral. No repitamos el corte y pega de “esto es lo que hay”, los niños no tienen culpa de la mediocridad y la sumisión de los grandes…

6 comentarios:

Paco Centeno dijo...

Muy certero Gustavo, como siempre.
Los niños son nuestros grandes imitadores y si hay deficientes comportamientos es porque así lo han observado e imitado.
Gracias por tu meme, lo valoro muchísimo.

xhandra dijo...

Bueno, una vez más estamos de acuerdo en muchas cosas. En primer lugar que existe un "corta y pega" generalizado, no sólo en la práctica de tareas sino también, como dices, en la imitación de comportamientos. Siempre que esta práctica sea positiva no hay problema; el error se comete cuando los modelos que se imitan son perjudiciales para la formación de nuestros jóvenes, y HOY, la sociedad está LLENA de ellos, bombardeando las pequeñas cabecitas aún en desarrollo.

Y yo una vez más, confirmo que la raíz de todo ello está en la educación familiar. Es cierto que el docente de hoy debe enseñar y además educar (tarea que nos han impuesto por la carencia de valores de nuestros alumnos) pero no podemos prestar la necesaria atención que ello requiere (aunque quisiéramos). El docente comparte con un alumno una hora al día, ni siquiera, unos 50 minutos. En este tiempo, el docente se limita más a mandar guardar silencio y respeto a sus alumnos que en desarrollar la sesión. No hablemos ya, del tiempo que se puede dedicar en enseñar valores. Nos tachan y critican constantemente sin ponerse del otro lado y descubrir la realidad del aula.

Una vez más manifiesto que si los padres no educan a sus hijos desde pequeños, poco podremos hacer los maestros y profesores. Entiendo que esta sociedad es "antifamiliar" porque nos obliga a que ambas figuras paternales deban trabajar para mantener a la familia, no por gusto, por NECESIDAD. El tiempo que requieren los hijos de atención se va desvaneciendo hasta convertirse en esa figura de la que denominan "generación llavero", adolescentes sin atención, faltos de cariño, buscando fuera de casa lo que no encuentran en ella: un diálogo NECESARIO.

Este diálogo debe iniciarse en casa y... DESARROLLARSE (ojo) en el aula. De tal modo que podremos razonar con nuestros alumnos cuando debatamos sobre un tema, o reflexionar sobre una determinada cuestión. Mejorando así el rendimiento escolar, la socialización en el aula y hacer descender los niveles de violencia tan alarmantes que vivimos día tras día.

Hitos dijo...

Los docentes enseñan pero no educan, educar lo debemos hacer los padres y como no vivimos sólos ni aislados, la sociedad al completo.

Pero yo quería hablar del corta y pega. Cortar y pegar no está mal si el alumno acierta con lo elegido, eso quiere decir que entendió claramente que se le solicitaba. Además, ha de hacer una busqueda de los documentos a cortar y pegar y tiene que distinguir cuales son los acertados (investigar). Posteriormente está la labor del docente que le guiará si no logró el objetivo.

Con esto sólo quiero decir que es una herramienta más y que no hay que demonizarla. Será buena o mala dependiendo de como se utilice.

Otra cosa, ahora estoy supersensible con el tema del modelo, del modelo que somos para nuestros hijos. De que todos nuestros actos son copiados y que poco a poco formarán parte de su bagaje. Tan sensible estoy con el tema que me da un verdadero cargo de conciencia abrir una cerveza deltante de mi hijo después de su iniciación con la botella de J.B. ¿cual es el medio donde se encuentra la virtud?

Vevi dijo...

Estoy de acuerdo en que se debe educar desde casa, pero no debemos olvidar que los docentes también tiene alguna responsabilidad como la tiene la sociedad entera.

Yo puedo intentar ser un buen ejemplo para mis hijos y como dice Hitos tener aveces miedo a realizar algún gesto que parece natural por el temor de la imitación. De esta misma manera los alumn@s también imitan a los profesores y al resto de la sociedad.

Nos guste o no los jóvenes ven y respetan a aquell@s que les respetan a ell@s. ¿Qué ejemplo se le está dando a un niño cuando día tras día se le está humillando?

Tod@s somos un poquito responsable de lo que hoy día son nuestr@s jóvenes. Sólo tenemos que poner cuidado y tacto en nuestros comentarios y actos.

Hasta pronto. Nieves.

Gabiotillo dijo...

Existe el error generalizado entre muchos padres que la educación es cosa de los colegios. Mi opinión es que todo tiene como origen el efebismo social en que vivimos. Los adultos quieren parecer jóvenes adolescentes perpetuos, y consecuentemente, huyen de cualquier complicación, aunque provenga de unos hijos en su mayoría conscientemente buscados. Por eso dejamos sólos a nuestros hijos con la Play horas y horas, por eso no les buscamos actividades deportivas que nos obliguen a madrugar los sábados para ir al otro extremo de la provincia, por eso no vamos a las reuniones del colegio a la más mínima complicación, por eso la culpa de la mala educación de nuestros hijos es siempre culpa de los profesores.

El entorno social nos ha obligado a que nuestros hijos sean la generación del llavero, pero eso no es excusa. También había precursores de esa generación allá por los años setenta, hijos de viud@s y madres soltera, que sin embargo eran educados por sus progenitores. Yo fuí uno de ellos.

Creo que los padres de hoy somos demasiado cómodos. Nuestros hijos son al final un espejo de lo que somos, por eso cualquier mínimo reflejo de belleza que nos devuelven es tan gratificante.

gustavo dijo...

Gracias a todos por participar.

@Paco: Valoro mucho esa apertura mental, no hay sofisma o complacencia.

@Xhandra: Vos sos la especialista. Coincido en que muchas veces se depositan expectativas sin contemplar las limitaciones docentes.

@Hitos: No condeno el corta y pega a secas, lo argumento. Digo que no añada valor, y que por si solo no colabora en educación mas que una recopilación de documentos.
Modelos, pues es normal la cerveza, lo que no es normal son 10 litros, eso es lo que debe explicarse a los jóvenes.. en fin... no tengo experiencia pero supongo que eso diré (jajaa, me rio ahora, lloraré luego).

@Vevi: Nosotros, la sociedad tenemos responsabilidades compartidas con la educación, desde el padre al docente, del Estado y los gobernantes a la Empresa, del Sindicato a las asociaciones, que nadie se lave las manos!! La responsabilidad es de todos!

@Gabiotillo, de acuerdo, pero pregunto ¿Será hora de cambiar las cerraduras? será hora de exigir mayores responsabilidades a quien corresponda y no conformarnos con "lo que hay"...

Saludos a tod@s!!