Belleza
Fue en una de aquellas calles del centro que nunca se quedan vacías.
Aquel día todo el mundo andaba rápido, con prisa, con malestar y desagrado por vivir un día mas de una vida mediocre.
Pero tu no caminabas, levitabas mientras te dedicabas a deslizarte entre ellos, marcando cada movimiento de tu cuerpo, como si le fueras robando vida a cada instante de tu tiempo.
No eras de esas mujeres que deslumbran nada mas cruzártelas. Tu belleza era mucho más sutil. Escondida y misteriosa, recelosa de los ojos que se atreven a descubrirla. Había que mirar dos veces para encontrarla
Piel que cubría un cuerpo a primera vista vulgar y común, sin nada destacable, hasta que caí en la cuenta de sus extrañas proporciones:
Un cuello que no era un precipicio, sino el sendero hacia un pecho acogedor y blanquecino. Unas piernas bellas, largas, que te conceden el don de mantenerte en este mundo. Un vientre justo y precavido, ávido de sentimiento y capaz de acoger vida.
Aunque era tu rostro el que encerraba aquellos misterios. Los más profundos.
Su complexión de luna llena, de fondo radiante e irisado, tostado apenas por un par de rayos de sol. Una boca perfecta de labios pálidos, rosáceos, como delicados pétalos de rosa que dibujan una débil sonrisa.
Y mientras caminas se mecen tus cabellos; se van peinando con las revueltas de un aire travieso que se cuela entre ellos.
Al fin me descubres y me regalas una sonrisa...
Pero no soy capaz de seguir; tus ojos me tienen hundido sobre mi mismo. No dejan de clavarse en mis deseos.
Son de un color indefinido, no son marrones, ni ocres, ni sienas, son del color de la tierra y de la arena, de la miel y de las montañas.
A veces se oscurecen de furia y otras se aclaran de ternura.
Pero hay en ellos un brillo impreciso, como de lágrima que no quiere escaparse al embrujo de tu belleza enrevesada.
Y solo fui capaz de lanzar aquel piropo mientras te perdías por aquella calle.















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AdR dijo...
22 de agosto de 2008 0:28
Esa Carmen de Julio, con los dedos así... entrelazados, como tejiendo algo que sueña en la nada, y espera frente a la pantalla de un cine Paraíso cuya escena es una calle llena de miradas...
Tú, coges la llave, abres, entras, te sientas, pones la imagen, la música ¿y luego?... ¿coges la pluma y sientes las palabras? ¿o cómo lo haces?
Besos, soñadora
AdR dijo...
22 de agosto de 2008 0:30
Como bien dices, belleza no es para quien la posee, sino para quien la sabe reconocer...:)
un beso!
Perdida dijo...
22 de agosto de 2008 15:17
Han pasado, cuantos? Un minuto, cinco,posiblemente más,hasta que escribo.Y ojalá el silencio pudiera escribirse.Escucho la música,entremezclada con Cieli di Toscana de fondo.La escucho y leo tu texto.Y aprecio la belleza que transmite.
Poco puedo decir,tan solo sentirla.
Un abrazo fuerte!
ninive dijo...
24 de agosto de 2008 17:26
Adr: Las mujeres de Julio tienen esa magia. Estan ahí como encerradas en esos lienzos.
Mas o menos, casi aciertas^^.
Muchos besos
perdida es una frase preciosa, verdad? La encontré por ahí. Lo bueno de la belleza es eso, que hace felices a quienes se rodean de ella, no hace falta poseerla. Muchos besos!!
Ninive Joo cuanto cambias de nick Carlos!!! Tu sabes mucho de belleza hasta hace solo unos días estabas rodeado de ella, en medio de la Toscana!
Un beso!
veinteañera dijo...
1 de septiembre de 2008 12:07