Una bomba de tiempo bajo la mesa

Informa La Vanguardia: un grupo de subsaharianos quema vehículos y contenedores en Roquetas de Mar, Almería, cortando el acceso a algunas calles para protestar por el asesinato de un senegalés en manos de un gitano que se encuentra en paradero desconocido. Según fuentes policiales, el incidente se produjo por un ajuste de cuentas por un tema de drogas, aunque la onegé Almería Acoge (cuya página web es en sí misma una justificación de la inmigración ilegal) ha manifestado que mienten las autoridades, ya que el agredido “había querido intermediar en una pelea ajena”. El Mundo publica que, tras el intento de incendio de viviendas y la agresión a policías y bomberos, fueron detenidos (no entiendo esta manía de proteger la identidad de quienes cometen delitos) A.C. de 33 años de edad y P.G. de 30 años, ambos naturales de Guinea Bissau, B.O. de 31 años, de Nigeria y E.F. de 19 años, de Sudán, por desórdenes públicos, atentado y resistencia grave a los agentes de la autoridad.
El subdelegado del Gobierno en Almería, Miguel Corpas, declaró a la cadena Ser que, tras la muerte del senegalés, “un grupo muy numeroso quiso manifestarse para tomarse la Justicia por su mano” pero mi pregunta es: ¿de que justicia estamos hablando?
Por mis orígenes y por mi ideología sería absurdo defender actitudes racistas, pero está claro que la España zapateril de hoy deja esta marca de calidad en una particular concepción de la palabra justicia: papeles para todos, buenismo militante, onegés subvencionadas que animan a saltarse las leyes de extranjería (y hasta asesoran cómo hacerlo) y actitudes displicentes cuando todo se va de las manos. ¿Quien no recuerda los disturbios en las banlieues francesas en el 2005 que Nicolás Sarkozy, en aquel entonces ministro del interior, detuvo ante la simple mención de expedir órdenes de expulsión y suprimir los permisos de residencia y nacionalidad adquirida de quienes participaran en ellas? ¿Alguien imagina esta actitud en algún miembro del ejecutivo español?
Alfred Hitchcock decía que el suspenso es cuando, en una película, dos personas están conversando animadamente en torno a una mesa y sólo el espectador puede ver una bomba de tiempo debajo de ella. El despropósito de la política de inmigración socialista, el miedo mediático-electoral a aplicar la ley hasta las últimas consecuencias y la obsesión de ser cada día más progre se está convirtiendo en una inquietante película de suspenso para todos los ciudadanos de España, la que sólo generará inseguridad, ghettos y racismo.
Sólo una ley de extranjería seria e igualdad ante la ley podrá hacer que la inmigración sume. Prometer derechos arbitrariamente y crear ejércitos de estómagos agradecidos (algunos mas ridículos que otros) dudo que traigan algo bueno a España.





A mi me ha llamado la atencion tres cosas:
1-Un senegales diciendo que ellos no quieren tener problemas con policia ni con guardia civil solo quieren que quien ha matado al senegales, tambien muera.Lo decia con una sencillez y autenticidad que parecia lo mas natural del mundo.Quiza lo sea y es que aqui hemos perdido el sentido comun.¿Les dejaran aplicar la sharia?Al fin y al cabo tomarse la justicia por su mano tambien lo hacen los gitanos cuando pueden.
2-El Defensor del Puelo Andaluz diciendo que no observa ninguna circuntanscia racista en los sucesos.¿Sera por que es entre negros y gitanos y claro, solo los blancos son racistas?
3-Telemadrid y A3 no han dicho que el agresor era gitano.Supongo que para no ser acusadas de racistas han preferido no informar.Esos comlejos no los han tenido ni quatro ni c+.
Si el presunto asesino hubiera sido blanco blanco y el asesinado sudamericano, nos hubiéramos enterado de lo que vale un peine. Pero claro, un gitano y un negro, como que no impacta.
[...] la columna, se critica a la organización “Andalucía Acoge” y se da por sentada una presunta situación de [...]
Vergonzoso ejemplo de exaltación xenófoba « NUEVO COMENTARIO dijo esto en Septiembre 7, 2008 a 11:23 pm
Es obvio que hay doble o triple vara de medir, no se puede dar nada por sentado, y el Estado de derecho debe aplicarse con especial dureza en estos casos, los que atentan contra nuestra convivencia fundamental.
Por cierto Retro, es suspense… (con “e”), y muy buen artículo.
Coincido con requerido en esa apreciación sobre los medios que no dicen que el agresor era gitano, el periodista tendencioso tiende a recrearse en idiotas detalles y en cambio omite ese que sí tiene relevancia, para mí la tiene.
Bona Diada nacional, compatriotes!!!
Joan Romà: España es tan pintoresca que tienes tantas “diades nacionals” como comunidades autónomas. Bona diada, Joan, compatriota español!