El relato se desarrolla en tiempos de la dinastía Song del Sur, entre los habitantes de las provincias de Zhejiang y Jiangsu. Durante la fiesta de la claridad, que cae el 27 de febrero del calendario lunar chino, una joven llamada Bainiangzi, acompañada de su sirvienta, fue a pasear por la orilla del lago Oeste (en la ciudad de Hangzhou, provincia de Zhejiang), donde les sorprendió la lluvia. Un jóven de nombre Xuxian les prestó un paraguas. Y más tarde con el pretexto de devolvérselo, Bainiangzi declaró su amor a Xuxian. Se enamoraron y casaron y se trasladaron a un distrito, donde vivían de una pequeña farmacia. Tiempo después, un monje del Templo de Jinshan llamado Fahai le dijo que en el rostro de su esposa percibía un aire de maldad y le explicó como conseguir que ella bebiera el licor xionghuang durante la fiesta de los Botes del Dragón, para que le deje ver su aspecto real. Y en efecto, Xuxian consiguió que Bainiangzi bebiera dicho licor hasta embriagarla.
Entonces, perdió el control de sí misma y dejó ver lo que era en realidad: una gigantesca serpiente blanca. Xuxian se murió del susto, pero su serpentina esposa hurtó la hierba de la inmortalidad y logró resucitarlo. Poco después, el monte Fahai consiguió, mediante un engaño, que Xuxian ingresara en el Templo de Jinshan. Bainiangzi fue allí a buscar su marido, pero Fahai se negó a dejarlo salir. Entonces furiosa, Bainiangzi levantó las aguas e inundó la montaña de Jinshan. Finalmente, marido y mujer se encontraron en el Puente Roto, lugar donde se habían conocido, y se reconciliaron. Sin embargo el monje volvió a intervenir en el asunto y logró encarcelar a Bainiangzi en la Torre de Leifeng, separando para siempre a la infortunada pareja.
Entonces, perdió el control de sí misma y dejó ver lo que era en realidad: una gigantesca serpiente blanca. Xuxian se murió del susto, pero su serpentina esposa hurtó la hierba de la inmortalidad y logró resucitarlo. Poco después, el monte Fahai consiguió, mediante un engaño, que Xuxian ingresara en el Templo de Jinshan. Bainiangzi fue allí a buscar su marido, pero Fahai se negó a dejarlo salir. Entonces furiosa, Bainiangzi levantó las aguas e inundó la montaña de Jinshan. Finalmente, marido y mujer se encontraron en el Puente Roto, lugar donde se habían conocido, y se reconciliaron. Sin embargo el monje volvió a intervenir en el asunto y logró encarcelar a Bainiangzi en la Torre de Leifeng, separando para siempre a la infortunada pareja.
(*)Leyendas Populares Chinas













































0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada