21 Nov 2007
Eye in the sky
Cuando te despides de ella entre lágrimas, te quieros y abrazos, y después aguardas a que su avión despegue, incumpliendo la promesa que le hiciste de marcharte con el último cruce de vuestras miradas. Cuando tras recorrer los escaparates de media ciudad buscando aquello que tanto le gusta, te decides a entrar en una tienda y pedir que te lo envuelvan para regalo. Cuando os dáis vuestro primer beso en su portal, intercambiando por fin algo más que el número de móvil. Cuando sacas dinero de un cajero y te dices que de salud y amor andas muy bien, gracias. O cuando te da un apretón y decides irte de putas por el centro de Madrid. Siempre están ahí, observándote. Son las cámaras de vigilancia, también llamadas de seguridad.
Saben que en el fondo eres bueno, que todos lo somos. Pero también un peligro en potencia. Nunca se sabe ni dónde ni cuándo puede surgir quien se atreva a atentar contra el orden establecido. Por eso hay que estar prevenidos y fiscalizan todos tus movimientos: lo hacen por tu bien. Sólo quieren que vivas tranquilo, como un gregario más, conforme y feliz con su hipoteca. Te han convertido en un código de barras que consume, siendo poco más que el paquete de garbanzos que te pasa la cajera por el lector. Pero a los garbanzos no les besan ni les dan la mano en las campañas electorales de nuestra democracia. Así que no te quejes, que ahora estamos mejor. Antes la gente temía al ojo omnisciente de Dios y de la Brigada Social, en aquellos tiempos lo mismo. Sin embargo, hoy sólo tememos a la hipoteca y el mobbing, que también brean lo suyo, no te vayas a creer. A eso, y a que en breve no nos podamos despedir dándonos el lote como el altísimo siempre ha mandado porque, además de sus fisgones vecinos, en breve un robot manchego pueda cortarte el rollo, o incluso apuntarse a un ménage à trois, siempre que no pierda aceite.
Los curas, cuando entonces, se encargaban de comunicar a los padres de la chica que el mozo que la rondaba les iba a hacer abuelos en pecado. El sacerdote era el Jorge Javier Vázquez del pueblo, que invitado a una buena mesa se pasaba por el badajo el secreto de confesión. Con razón había más matrimonios, pues muchos llegaban al altar con el cañón de una escopeta apuntando mismamente a la quinta dorsal. Ahora en cambio, en nuestra sociedad de la imagen, la parroquia se ronda en el diario de Patricia, a veces con consecuencias funestas. Además, los curas salen a la calle pancarta en mano, mientras que los obreros ya no se manifiestan ni el primero de mayo, pues prefieren pasar el puente en el atasco, limitándose a rogarle a su virgen, si es que todavía queda alguna, que se queden como están. Menos mal que por la gracia de Dios, hace treinta y dos años que el vigía de occidente ya no está para suplantarlo.
Sobre este blog
Desafinado
Fernando SoleraMadrid. 1975. Acuario. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones de titulación y articulista de vocación. Con escepticismo e ironía, y a veces mordacidad, intento mostrar mi visión de este mundo que nos ha tocado malvivir, pero del que nadie se quiere marchar.
Últimos Comentarios
- Amore grande, amore libero 22 comentarios Julio Augusto Julio Augusto la-gradisca Miguel A. R. R. Fernando Solera
- Antonio Brú 57 comentarios titxu estela Chester Jesús solbot
- Nos fumigan 18 comentarios Gregorio Gregorio JAIME GREENPEACE VERTA
- Principios metafísicos (XIV): Principio de vibración 16 comentarios pilar Fernando Solera Fernando Solera Antonio Rodríguez Rubio. andre-ruiz
- Miénteme, dime que me quieres 45 comentarios david-fluxa pasharati david-fluxa david-fluxa yuste
Tags
Categorías
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):


18 comentarios · Escribe aquí tu comentario
pat dijo
Pufff cuánta tela en tan pocas líneas.
crguarddon dijo
Cada vez que nos apunta una cámara de vigilancia, cedemos un poquito de libertad...¿a cambio de seguridad? Pues no termino de tenerlo claro. Nos han ido comiendo todos nuestros actos, sin que nos diéramos cuenta. Ya los decía Orwell en su novela "1984", y muchos otros ya lo vieron, pero yo no les creí, como "El viaje a la luna de Julio Verne", tampoco nadie le creyó. Así nos va. Fernando sigue reflexionando por favor. Un beso.
domingo-puerta dijo
El recorte en las libertades individuales y el retroceso de derechos fundamentales es un hecho. Nos movemos en el eterno binomio de libertad-seguridad y ni tenemos una ni tenemos la otra garantizadas. Desalentador.
masclaroagua dijo
Cuando alguien hace algo "por mi seguridad" me entran temblores y el "vigía de occidente" sobrevuela mis pesadillas...
Luna dijo
Están ya tan extendidas las cámaras de seguridad, y pululan tanto por doquier, que hasta se han pasado de moda. Ahora lo que mola es meterte en el google earth, y controlar si la vecina del 5º se ha puesto en pelotas a tomar el sol. Ýo pensaba que, en medio del campo y bajo un algarrobo, ninguna cámara te podía quitar tu intimidad, pero ya ves que no. Y todo a través de los interneses.
Pacorreitor dijo
Tiempos modernos, amigo Fernando.
blasftome dijo
¡"El Gran Hermano", hermano!. Poco a poco, sin que nos demos cuenta.
Fernando Blázquez dijo
Ni un metro cuadrado sin vigilar. ¡Es que ni un metro cuadrado! Y, parafraseándote, deduzco que no te gustan demasiado las cámaras de "seguridad", ¿no? Jejeje.
Dolors de Gual dijo
¿Y cómo te has olvidado el Ojo de Gran Hermano? Cámaras para dar cuenta del edredoning, de las trifulcas, de los besos y de las necesidades más básicas. ¡Qué mundo más vigilado el nuestro! Un beso.
luferura dijo
Muy buen post, la vida es así y evoluciona rápido para lo que no nos gusta y lento para lo que nos gusta. Las cámaras, seguridad vs privacidad, sería un buena fórmula si evitasen el crimen pero sólo sirven para ver al asesino. Lo que hace la gente por salir en televisión, me gusta un chico pero, como no soy homosexual, quiero que se opere y se haga un cambio de seso; esto es lo que vende, y encima en la tele le explicarán al chico guapo que cambiarse de sexo en su caso es una obligación. Luego el otro se dará cuenta de que no está enamorado y le jejará compuesta y sin... Pero eso es lo que vende.¿Gusta?
Un abrazo
volvoreta-tcb dijo
Muy afinado artículo, desafinado. No pares, sigue sigue... La primera medida para resolver un problema es tomar conciencia de él. El caso es que esto está llegando a límites tan insospechados, que a través de google, podemos ver y controlar las cámaras de la calle de la montera o las del chalé privado de cualquier preboste o muchimillonario. Has metido el dedo en la llaga, en clave de humor, un lenguaje muy comprensible para todos. Saludos y chapó.
canovas dijo
No me lo podrás negar amigo mío...¡Gran Hermano en toda regla! ¿Ves? Si es que todos los caminos conducen al morbo...
***Saludos***
nandez-85 dijo
La libertad acaba cuando otros se dedican a vigilarla.
Fernando Solera dijo
Patricia: Jejejejejeje. Ten cuidado con leerlo de golpe, que a lo mejor engorda ;-)
Carmen: De hecho la canción que da título a este artículo, está inspirada en la obra de Orwell, así como en las cámaras de vigilancia de los casinos. Muchas gracias.
Domingo: Eres un teletipo andante. No se puede decir más con mayor economía léxica.
Eduardo: Pues relájate, hombre. El aparcamaridos, por ejemplo, no es un mal sitio para ello ;-)
Luna: Jajajajajajaja. Pues sí, hija, sí, ya ni podemos expandirnos en el campo como Heidi y Pedro.
Fernando Solera dijo
Paco: Aunque en algunos aspectos fuesen mejores los de la película homónima de Chaplin.
Blas: Pero qué grande era Orwell, me cago en la mar.
Fernando: Pues claro que no me gustan, que uno ya no puede hacer nada a gusto ;-)
Dolors: El Gran Hermano está implícito en cada línea del artículo, empezando por el título de la maravillosa canción de Alan Parsons, la cual, por cierto, podéis escuchar al final del texto en una versión sublime de la cantante israelí Noa. Otro para ti.
Fernando Solera dijo
Luis Fernando: Tienes mucha razón. Pero en líneas generales creo que vamos demasiado deprisa. Y así nos luce el pelo.
Volvoreta-tcb: Lo del google es demasiado para el cuerpo. Pero la pregunta es: si es de dominio público acceder a la vista, por ejemplo, de un ático, ¿qué podrá ver el gran poder privadamente que nosotros no sepamos?
Roberto: El problema es que muchos, la gran mayoría, no somos tan exhibicionistas y preferimos ver a los monos en el zoo ;-)
Nandez-85: Mismamente.
Gracias a todos, una vez más, por tener la paciencia de leer este blog.
elisa- dijo
Ahora con la excusa de la seguridad todo es sacrificable incluso la libertad individual. Aquí en Alemania hay un gran debate sobre una ley que se quiere crear para poder intervenir en los ordenadores de personas sospechosas de terrorismo... con esa excusa se convence a mucha gente y acabaremos como en las películas tipo "Minority Report", enjaulados.
Un beso, Fernando.
MaríaJosé GH dijo
Si es que seguimos siendo los mismos cotillas de siempre! :)
Miedo me da esto de tanto querer controlar a la gente... Usan la política del miedo para controlarnos... A mí una cosa que siempre me ha producido cierta inquietud es por ejemplo el google earth.. Son sólo fotos... Pero pude ver el balcón de mi casa! Vamos, que si eso lo tiene cualquier usuario, ¿qué no tendrán los servicios secretos?:( ... Un beso!
Escribe tu comentario