¡Qué fuerte! Ayer estaba paseando por la calle Fuencarral, en una deliciosa noche veraniega, y derepente, un chavalito me da un pase. Al principio no le presté mucha atención, porque si te tienes que parar a leer toda la publicidad que te dan en la calle Fuencarrarl puedes hartarte... Pero algo lla
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